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La soledad en el pensamiento

“Mis ojos están siempre hacia Jehová, porque él sacará mis pies de la red. Mírame, y ten misericordia de mí, porque estoy solo y afligido. Las angustias de mi corazón se han aumentado; sácame de mis congojas. Mira mi aflicción y mi trabajo, y perdona todos mis pecados” Salmo 25: 15-18

La soledad en el pensamientoLa mayor soledad que el ser humano puede experimentar es lejos de nuestro Padre Celestial. Fuera de Dios todo es material y vacío, en Dios todo cobra vida y llena todo espacio que la soledad haya afectado.

Adán y Eva vivían en armonía con Dios, y cuando pecaron, fueron expulsados, y aunque estaban juntos, vivían solos sin Dios. El rey David escribió ese salmo reconociendo que sus pecados lo hacían más vulnerable a los ataques del enemigo. Por eso menciona que sus ojos están siempre hacia Jehová, porque el sacará sus pies de la red. Esta red representa las trampas que el enemigo usaba para atacar y poder llevar prisioneros. La soledad es la ausencia de algo o de alguien.

El afán y las ocupaciones de este mundo (que en algunos casos se convierten en preocupaciones) causan también soledad. Esta situación la puede vivir una persona rodeada de familiares, amigos y compañeros y aun así se siente sola. Para vencer la soledad es necesario dedicarle tiempo a Dios. Estar con Él en oración, leer su Palabra, y escucharlo. Pero si la persona no busca de Dios y sigue pensando que está solo o sola, ese pensamiento le llevará a desiertos y espacios vacíos donde no hay nada que edifique o motive a la persona. La soledad es muy mala consejera. Bien lo describe el libro de proverbios; “Porque con ingenio harás la guerra, y en la multitud de consejeros está la victoria”

La Biblia no dice que nunca vamos a pasar momentos de soledad. De hecho Jesús en la Cruz como a la hora novena dijo “Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Cuando Jesús exclamó desesperadamente al Padre fue por todo el peso de los pecados de toda la humanidad, y eso provocó el abandono de su Padre Celestial, y lo envolvió una gran soledad que le trajo angustia.

Hay momentos donde es inevitable la soledad, como la muerte de un ser querido. Esperar en un lugar desconocido, y personas que hablen otro idioma no es nada fácil. La ruptura de una relación, eso puede llevar a soledad. Esta soledad se aloja en el pensamiento, ese pensamiento debe de derribarse con la Palabra de Dios. Trayendo a la memoria la promesa de Jesús que dijo: “y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”

Cuando una persona se sienta sola, debe de clamar al Padre Eterno, solo en Él hay llenura. Solo Dios puede cambiar toda situación negativa o de soledad, en algo de bendición y llenura.

Hoy te compartimos estos versículos, que son promesas proféticas para su vida.

“No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad” Isaías 43: 18-19

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Sobre Eduardo Peraza

El apóstol Eduardo Peraza nació en San José Costa Rica, fue pastor en la Iglesia Maranatha en Houston Texas y en Costa Rica. Ha establecido iglesias en Cuba, y ha capacitado a pastores y líderes en varios países. Es fundador de R.A.P.I. (Red Apostólica y Profética Internacional) la cual da cobertura espiritual a iglesias y ministerios en Latinoamérica. Además han viajado a diferentes países para llevar las promesas y la palabra de Dios, y no solo lo espiritual, sino también con ayuda material para que se cumpla lo que dice la Santa Palabra “Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos; y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos”. Lucas 14; 13 y 14

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